domingo, 27 de noviembre de 2011

Capítulo dos




Los niños bonitos de gimnasio-cuando llegan a los 40 ya no son tan bonitos ni tan niños(Quim, mentalmente, sí)- necesitan de una mamá que les resuelva los problemas cotidianos, como por ejemplo renovar el alquiler del piso aunque figure a su nombre.
Pat y yo ya habíamos decidido- me costó lo mío- darle puerta al parásito (parado de larga duración pero que no podía prescindir de su Golf(quizás por eso es tan golfo) pero que pagábamos nosotras) y previendo que sacaría a relucir que el piso estaba a su nombre para sacar alguna ventaja, se nos “olvidó” renovar el contrato… y venció(cosa de la que el dueño tenía ganas)

(continuará)

7 comentarios:

  1. Aclaración a petición de D.C:
    Pat es una boba enamoradiza, romántica e inocente. Yo soy su parte racional, ¡y no puedo con ella! Aunque en esta historia, ya veréis...estoy tomando el mando.

    chau

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  2. Lo suponía...gracias por la aclaración, veo que no es un caso de esquizofrenia...jajajaj.

    ¡Suerte tiene Pat de ti, que tienes más huevos que el susodicho!

    ¡La tercera parte...YAAAAAA!!!! :)


    BESOS

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  3. No nos engañes. Tú eres Pat, y Pat eres tú.

    Te vigilo. Bienvenida a Blogger, huye mientras puedas.

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  4. Es mejor vivir sin tener que depender de los parásitos, a la larga, nos cuesta más caro que el taxi...
    Bienvenida a este mundillo!
    Un beso.
    (Me alegra que vengas de parte de Luis y me alegra que podamos leernos)
    Otro beso.

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  5. Prometes emociones fuertes Pat.
    Sigue contando. Eres estupenda.

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  6. Jajajj es que hay algunos que nunca crecen...
    Besos, Pat.

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  7. Eso me gusta, una patada y que se compre un bosque y se pierda si señora, me encanta!!!

    besos

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