domingo, 4 de diciembre de 2011

Capítulo quinto



   Esta mujer me va a matar a sobresaltos. Desde que ha descubierto(mira que se lo había yo dicho veces) que lo suyo no era amor sino dependencia emocional se anda enamorando de todas las almas sensibles que visita en los blogs.

         - A mí no me decía cosas bonitas el cernícalo aquel. Coches y el Nástic eran los únicos temas de que hablaba. Hasta los ovarios de pasar miedo de copiloto y de pasar frío en unas gradas de cemento en un campo de fútbol.

   Y le he tenido que censurar visitas, comentarios y horas de dedicación al pc. Pero hay algo positivo: ¡estamos leyendo poesía!

       - ¡Ayyyyy! 
  - Que te doy una colleja ¿eh? Pati, pati, pati, tengamos la fiesta en paz.
     -  Con un alma sensible estaríamos contentas las dos ¿no?
     -  Visto así…

   Pues en estas andamos. Y ahora un pueteacueducto para ver si nos reconciliamos y vamos eliminando rémora “Quiquense”.

(continuará)

4 comentarios:

  1. No hay que enamorarse de estos contactos blogueros.
    Mira que es mala esa dependencia emocional eh?
    A mí me aterra.
    Abajo los compromisos!!
    Besos, preciosa.

    ResponderEliminar
  2. Eso de la dpendencia es un mal rollo, pero todos tenemos algo de ella en mayor o menor grado. Lo que ayuda es no aferrarnos a una sola cosa o persona

    Buen puente, besos

    ResponderEliminar
  3. A fuerza de convivir, la dependencia emocional se hace inevitable. Pero enamorarse de un ente virtual, tampoco es ninguna ganga.
    Aconséjale mejor que se quiera a sí misma y se deje de tonterías.
    Perdona la tardanza, Pat.
    Por más que corro no puedo llegar a tiempo.
    Te abrazo mi niña.
    Me gusta mucho esta historia que día tras día vas dejando.
    No dejes que palidezca.

    ResponderEliminar
  4. Huummmmmmmm! Una de las cosas buenas de los blogs es la independencia y el anonimato; así que es complicado "colgarse" de lo desconocido pero no imposible ;)

    Bss.

    ResponderEliminar